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Auditoría en papel puede desaparecer, anticipa el SAT

Con el nuevo sistema de justicia penal acusatorio y los medios electrónicos, tenderá a desaparecer la auditoría en papel, lo que ayudará al fisco a evitar el “peor de los mundos”, consideró el jefe del Servicio de Administración Tributaria (SAT), Osvaldo Santín.

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 “Con la información que tenemos y con la entrada en vigor del nuevo sistema penal acusatorio, todo es mucho más ágil, porque con sólo armar la presentación, es decir decirles: éstos están conectados de ésta forma, de llevarle las versiones impresas de los CFDI (comprobante fiscal digital por internet), las declaraciones de las personas, el juez encuentra elementos para presumir que aquí hay un esquema agresivo (fiscal para evadir impuestos) y por lo tanto le da entrada para que se lleve a cabo el juicio”, destacó durante una conferencia magistral en el foro Conexión 2018.

El propósito, que tiene como espíritu el nuevo sistema (acusatorio), ya no es meter a la cárcel al contribuyente, matizó, sino más bien la reparación del daño al fisco y que el riesgo sea la pena corporal.

De esta manera, dijo, también la era digital contribuye en la administración de justicia del país.

Medios poco invasivos. El jefe del SAT señaló que a través de los diversos medios poco invasivos, el brazo fiscal de la Secretaría de Hacienda está auditando a través de mensajes por correo electrónico, cartas-invitación, redes sociales y otros medios para verificar el cumplimiento de obligaciones.

Ante proveedores autorizados para la factura electrónica, estimó que la auditoría tradicional va a tender a desaparecer. “Cada vez queremos hacer menos auditorías en papel”, reconoció al ponderar el proceso tortuoso que implica esa revisión.

Explicó que se le dedican de siete a ochos años entre la auditoría, el juicio y la cobranza a un adeudo que probablemente ya no se podrá cobrar y la empresa quizá desaparece. Por lo tanto, “quedamos en el peor de todos los mundos: sin cobranza y sin una empresa que en su momento era productiva”.

Ante ese panorama, Santín matizó que la transformación digital permite al fisco que la fiscalización y el control de las obligaciones se haga en tiempo real.

Es decir que si el SAT identifica una discrepancia entre ingresos y gastos con lo declarado en impuestos, al mes siguiente se le informa al contribuyente y en ese momento puede aclarar o corregir, con lo cual todos quedan tranquilos.

De esta manera, según el funcionario, el SAT se concentra exclusivamente en la detección de esquemas agresivos de evasión fiscal.