Opta el SAT por asedio fiscal Vs. aumento de contribuyentes

Les platico: citando a fuentes de Coparmex Nuevo León, la nota publicada por El Horizonte da cuenta de que el fisco federal tiene ahora mayor disponibilidad de información a través de sus plataformas tecnológicas, para fiscalizar como nunca a los contribuyentes.

La nota publicada antier por mi compañera Brenda Garza sobre los ingresos del SAT por multas y auditorías en 2018, tiene más fondo que el abismo Challenge de las Fosas Marianas.

Tales avances en materia recaudatoria se traducen en el hecho de que al inicio de 2017 había 61 millones de contribuyentes y la cifra aumentó a 64 millones al final de 2018, según datos que obtuve del "Informe Tributario y de Gestión" publicado periódicamente por el SAT.

Mediante el uso de las últimas tecnologías, México es uno de los países más avanzados del mundo en la emisión de facturas electrónicas. En 2012, se emitieron 5.8 millones de comprobantes fiscales de ese tipo; en 2017 fueron 6 millones 517 y 2018 cerró al ritmo de 300 facturas electrónicas por segundo, un aumento del 7% respecto al año anterior, según la misma fuente.

Este medio de tributación estrecha enormemente el control de las autoridades recaudatorias sobre los causantes cautivos, que según el padrón del SAT, son en un 97% personas físicas, lo cual nos da una idea de quiénes son los que mueven la economía del país. Sólo el 3% son las pequeñas, medianas y grandes empresas, que tienen suficientes recursos legales y económicos para enfrentar las embestidas del SAT en la forma de multas y auditorías.

Lo cual quiere decir que el peso del acoso –por no decir terrorismo– fiscal está recayendo sobre personas físicas que son microemprendedores y asalariados

A éstos les fueron cobrados sólo en 2018, $191,563 millones de pesos como resultado de auditorías; $96,621 en efectivo por concepto de requerimientos directas de la autoridad y $94,942 millones de pesos por disminución de saldos a favor, baja de pérdida fiscal, amortizaciones, estímulos, compensaciones, adjudicaciones y embargos de propiedades de los causantes, entre otros.

Sólo en multas, el SAT cobró en 2018 casi $10,000 millones de pesos. Y mientras todo esto sucede en contra del causante cautivo, datos que obtuve del Inegi revelan que en el mismo 2018 el comercio informal que no paga impuestos –ni muchos de ellos luz, agua, ni gas– vendió más de $1 billón de pesos, haciéndole una competencia desleal a los causantes, porque encima, más del 50% de sus productos y mercancías ingresan de contrabando al país y una parte importante de ellos son piratas.

La primera conclusión de este análisis es que mientras el SAT se deja caer sobre los contribuyentes cautivos, la base gravable de causantes fiscalizados aumenta a un ritmo muchísimo más lento que el crecimiento de los informales que no pagan un centavo de impuestos, lo cual provoca que todo el peso recaiga casi sobre la misma minoría de mexicanos.

México es uno de los países que más informales tiene en relación a su base de contribuyentes. La carga fiscal sigue siendo muy inequitativa y de esto se quejan principalmente las personas físicas, los micro, pequeños y medianos empresarios.

Existe la idea generalizada de que los más grandes contribuyentes pagan una minucia y todo el rigor de las verificaciones, los requerimientos y las auditorías van sobre los humildes mortales que no pueden costearse los amparos mediante los cuales los peces gordos no pagan lo que deben de pagar.

Vox pópuli es que los políticos corruptos no sólo no pagan impuestos, sino que se roban los dineros de quienes sí pagamos y las leyes no los tocan ni con el pétalo de un requerimiento. A lo mejor no avanzamos en este tema porque los legisladores y los líderes sindicales de todos los niveles y colores, reciben sus sueldos íntegros, pues como prestación tienen la exención fiscal.

Muchos microempresarios me dicen que el SAT es un socio forzoso –e indeseable– de las empresas a las que fiscalizan; díganlo si no la gran cantidad de propiedades con que se quedan al ejecutar órdenes de embargo para cobrar los créditos fiscales que resultan de auditorías y requerimientos.

Pregunta: ¿por qué no se habla del número de informales que entrarán al esquema fiscal de México en el próximo año, ya no digo en todo el sexenio que viene?

CAJÓN DE SASTRE

"¿Por qué el SAT no lanza un mensaje de equidad fiscal para que los cautivos que cargamos la carreta, sintamos que al menos algunos de los que van arriba cual vil carga, van a ser obligados a bajarse para que tiren igual que los demás?", pregunta mi Gaby; a ver quién le responde.

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