Consideraciones sobre la nueva fiscalización del SAT

La nueva fiscalización por parte de las autoridades conlleva una mejor preparación de empresarios y sus asesores. Todo cambió. Mediante algoritmos se logra conformar la actividad de un contribuyente, razón por la cual esperamos una autoridad más certera en sus revisiones, por lo que el contribuyente debe tener mayor orden en lo que integra su contabilidad para mayor seguridad.

18 Enero, 20181218 0. Eduardo López Lozano. Licenciado en contaduría certificado, profesional certificado en fiscal por el IMCP y la AMCP,

“Si un agente de tránsito te persigue lo suficiente, encontrará, sin duda, razón para infraccionarte”

Una función sustantiva dentro de las facultades del Servicio de Administración Tributaria (SAT) es la de verificar el adecuado cumplimiento de las obligaciones tributarias de los contribuyentes. Idéntica facultad se establece en la Ley del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (INFONAVIT)[1] y en el artículo 251 en tratándose del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). El artículo 42 del Código Fiscal Federación (CFF) señala dos objetivos de las visitas domiciliarias:

  • Revisar el cumplimiento de las obligaciones fiscales por parte de los gobernados.
  • Verificar que no se hayan cometido delitos fiscales.

Es muy probable y debería ser parte de la cotidianidad de un contribuyente la posibilidad de una revisión. No obstante, resulta llamativa la reacción de los mismos cuando son objeto de fiscalización por parte de la autoridad tributaria. Sin duda, priva en la mayoría de los auditados, en cualquiera de sus modalidades, sea electrónica, directa o de gabinete; la preocupación, temor, descontrol y otras emociones nada agradables.

Esta actitud deriva, muchas veces, de que la mayoría de los contribuyentes no le han puesto la debida atención en respaldar las operaciones, imprimir las pólizas o los libros, los papeles de trabajo, tener adecuadamente archivadas las declaraciones o dejarlas en manos del contador, al menos es la excusa.

Más delicado aún, es que algunos se olvidan de respaldar adecuadamente sus operaciones, lo van dejando al tiempo hasta quedar en el olvido, y por ello, cuando son objeto de auditoría fiscal, vienen a la memoria todas esas operaciones y el corazón empieza a latir acelerada y peligrosamente.

Recuérdese que la contabilidad para efectos fiscales no se constituye solamente por registros; se forma de información, documentación y registros; quizá estos últimos los más sencillos: el catálogo de cuentas, las balanzas, los auxiliares contables y las pólizas. Ninguno de estos tendrá valor sin el debido respaldo legal y documental.

Asimismo, es fundamental que los actos deben estar fundados y motivados para ser válidos, lo mismo aplica al contribuyente: ¿por qué dedujo o dejó de hacerlo con tal o cual operación?, ¿por qué una tasa y no otra?, etcétera.

La debida fundamentación y motivación va de la mano con dos artículos relativamente nuevos (desde 2014) en el Código Fiscal Federal, pero que, sin nombrarlos se aplican desde ahora por la autoridad a todas sus revisiones, me refiero a los artículos 69-B y 108.

El primero señala que cuando se carece de materialidad: infraestructura o personal se considera apócrifa la emisión del comprobante e inexistente la operación, dando así lugar a las operaciones simuladas y los siguientes acrónimos:

EFOS (empresas que facturan operaciones simuladas)

CAOS (contribuyentes que amparan operaciones simuladas)

EDOS (empresas que deducen operaciones simuladas)

Cuando se detectan por la autoridad, se publica una lista de contribuyentes que se estima sus operaciones son simuladas, buscando así disuadir la simulación de dichos actos y la venta de facturas, por lo cual es que se busca detectar a las personas que emiten comprobantes fiscales sin que haya existido una enajenación de bienes o la prestación de algún servicio y con ello declarar inexistentes sus operaciones, lo que perjudica a quien emitió el comprobante y sobre todo a quien utiliza dicho comprobante como deducción y/o acreditamiento fiscal. Cuidado, los comprobantes no se deducen, se deducen las operaciones.

Cuidado, los comprobantes no se deducen, se deducen las operaciones.

La problemática de dicho precepto radica en que, de no acreditar la existencia del acto o contrato, la autoridad procederá a determinar créditos fiscales y, dichos comprobantes, serán considerados como actos simulados y posiblemente delitos fiscales. La no existencia de la operación es una presunción, pero en caso de no demostrarse puede considerarse además de defraudación fiscal, lavado de dinero, ello conforme al numeral 108 del código citado.

La inexistencia desde su presunción e incluso antes, puede subsanarse corrigiendo la situación fiscal, es decir, cancelando los efectos –en resultados, pagos provisionales, incluso en al PTU, etcétera- de las deducciones y acreditamientos realizados. Para evitarnos dolores de cabeza, es necesario que revisemos los listados que publica el SAT y que guardemos la documentación que pruebe la existencia del acto o contrato y su materialidad, así evitar cualquier contratiempo con las autoridades fiscales. Somos de la opinión, y así lo aconsejamos a nuestros clientes, que se deben respaldar las operaciones en el momento, y siempre se debe estar preparado, como si año con año llegase auditoría fiscal, y así cuando ocurra la revisión fiscal, se mantendrá la tranquilidad.

Para evitar futuros problemas, es importante:

  • Guardar los documentos que acrediten la existencia de nuestras operaciones, (recibos de nómina, entradas al almacén, desde luego las facturas, contratos, recibos, etc.; también identificados en la jerga contable como “entregables”),
  • Y en caso de aparecer en la lista del sat o ver el nombre o denominación de clientes o proveedores con quien se realizan operaciones, acudir con el fiscalista, contador o abogado de confianza para que brinde orientación en cómo solucionar dicha problemática, considerando ambas aristas: la fiscal y la de prevención de lavado de dinero.
  • Tener el respaldo adecuado de las operaciones conforme a la ley es sinónimo también de evitar pérdidas económicas que causan las multas, actualización y otros recargos.
  • Poner la debida atención al tema fiscal es necesario y fundamental para una sana administración de la empresa.

Es muy importante que recuerde y esté consciente de los siguientes puntos:

  • La autoridad utiliza las herramientas electrónicas para monitorear permanentemente a los contribuyentes.
  • La autoridad usa minería de datos y cruce de información, además de análisis de vínculos cada vez que se emite un comprobante.
  • Los contribuyentes emitimos casi 200,000 comprobantes por segundo para documentar nuestras operaciones, incluyendo los pagos a socios, administradores, ejecutivos y empleados.
  • Además enviamos la contabilidad mensual al SAT.
  • Por si fuera poco, el sistema financiero informa de todos los actos a la autoridad y la misma recibe información de nuestros socios comerciales y de los países miembros de la OCDE cuando un residente en México realiza operaciones en algún país miembro.
  • El acceso a la información bancaria es otra de las herramientas que puede usarse para la fiscalización.
  • Se estudian las declaraciones de contribuyentes que reportan pérdidas recurrentes, así como también los márgenes bajos.
  • Análisis para determinar ingresos no facturados y respecto de los gastos, entre otros procedimientos, se examina si son o no simulados; es decir, se analiza la realidad y sustancia de los mismos.
  • En cuanto a los precios de transferencia, se observa si el método utilizado es el adecuado, estudio de los rangos intercuartil, rango de plena competencia y la utilización de comparables con pérdidas.
  • Con relación a las operaciones entre compañías se revisa, además la sustancia económica, retorno de los flujos y pago de dividendos.
  • En cuanto a activos intangibles se examina la valoración, la generación de valor, así como análisis de la repatriación de marcas y otros intangibles.
  • Adicionalmente, la Administración Tributaria realiza de manera automática el cruce de información entre contribuyentes.

Los contribuyentes deben comprender que el análisis del cumplimiento fiscal no sólo se basa en la documentación, sino que se revisan otros aspectos relacionados con la sustancia de la operación, la cual debe reflejar que sean efectivamente costos y gastos adquiridos y usados por el contribuyente. Es recomendable que al momento de tener una auditoría fiscal se asigne a personal competente y con conocimientos de las leyes fiscales para la atención de todo lo que se requiera y notifique, porque de lo contrario, las consecuencias pueden causar problemas económicos e incluso penales a la empresa y al empresario. La situación fiscal exige extremar controles internos fiscales, asesorarse por profesionales y capacitar al personal involucrado. La realización de un diagnóstico fiscal es altamente recomendable. Recuerde: “más vale prevenir…”


EXPOSITOR. 

  1. ARTURO URBINA NANDAYAPA.-MAESTRO Y DOCTOR EN DERECHO FISCAL POR LA UNAM.-ABOGADO POSTULANTE EN MATERIA DE DELITOS FISCALES DESDE 1991.-AUTOR DE NUMEROSOS LIBROS SOBRE DERECHO FISCAL.-EL MEJOR VISIONARIO DE MEXICO.

 

FECHA:

VIERNES 21 JUNIO 4:00 PM A 9:00 AM

SABADO 22 JUNIO 9:00 AM A 2:00 PM

HOTEL SMART CANCUN BY OASIS

 

INVERSIÓN del curso-taller es:

$4,500.00 IVA incluido.

 

Incluye:

-Expositor de primer nivel.

-Material digital de apoyo.

-Coffee Break.

-Constancia de Participación.

-A los participantes se les obsequiará un libro de la autoría del expositor.