Fiscalización laxa para el futbol en México

Los impuestos se pueden negociar. El Economista presenta la manera en la que los clubes y los gobiernos locales operan para arreglarse en el cumplimiento de las obligaciones fiscales.

Eduardo Hernández Castro. 04 de septiembre de 2018, 22:11

Donaciones de balones, becas de estudio, boletos para partidos de Liga, Copa y liga MX femenil son intercambiados por algunos clubes de la Liga MX por seguridad al interior de los estadios, donaciones de recursos en efectivo por parte de municipios y prórrogas, descuentos y condonación en el pago de las obligaciones fiscales.

Datos obtenidos por El Economista indican que en los últimos cuatro años clubes como Santos Laguna, Tijuana, Necaxa, Pachuca, Veracruz han recibido descuentos, condonaciones en el pago de impuestos. También han utilizado el mecanismo de dación en pago, mediante al cual ejecutan el pago de impuesto en especie.

“La historia nos ha dicho que la fiscalización en el futbol mexicano ha estado de forma permanente, pero ha sido laxa. Si bien la autoridad ha revisado, también ha tolerado ciertos mecanismos que pueden llegar a generar problemas”, indica el abogado fiscalista Rafael Lima Fosado.

Los clubes de futbol en México deben cumplir con el pago de al menos siete impuestos. “Existen impuestos a dos niveles: federal y estatal”, agrega Rafael Lima. Los cargos estatales son por concepto de predial, vías públicas, espectáculos y diversiones públicas, licencias de anuncios espectaculares, refrendo de licencia para venta de bebidas alcohólicas y derechos de protección civil.

A nivel federal, el impuesto sobre la renta y las contribuciones patronales por seguridad social son las obligaciones fiscales de los clubes de futbol.

“Hay plazas donde los municipios cobran impuestos por la celebración de partidos y en algunos casos puede ser una tasa por cada juego de local. Piensa en los impuestos que puede generar cualquier empresa, son los mismos que deberá pagar un club de futbol”, indica Alejandro Rojas, abogado deportivo.

Tigres y Rayados han tardado en pagar el impuesto por espectáculo deportivo de los municipios de San Nicolás de los Garza y Guadalupe, lugar de residencia de sus estadios, respectivamente, hasta tres años, sin ningún tipo de multa, recargo o compensación para el municipio.

“Hay planes estatales de desarrollo y en ellos se pueden considerar algunos estímulos que se tengan a diferentes actividades. No son estímulos al club, sino a la actividad que desarrolla la formación integral de la sociedad y ahí se incluye al deporte”, define Rafael Lima como el procedimiento que los gobiernos locales otorgan para dar beneficios al deporte y en el cual se incluyen beneficios fiscales a clubes deportivos.

Alejandro Rojas indica que muchas veces los proyectos tienen que ser aprobados por el congreso estatal, aunque en otras ocasiones responden a intereses de grupos políticos, del gobernador, presidente municipal en el cargo que vea en el deporte, en este caso el futbol, la vía para establecer actividades de fomento deportivo.

Los estímulos fiscales son constitucionalmente válidos según los expertos, cuando beneficia a toda una rama de la industria, como deporte, agricultura, educación, construcción, pero puede violar la ley si el beneficiado de la medida es un club en específico, “porque se pierde el principio de generalidad”, indica Rafael Lima.

Para el abogado fiscalista, el futbol genera mayores recursos, respecto a otras ligas, equipos deportivos de otros deportes, por lo que los estímulos fiscales representan mayores beneficios.

Además, aunque las medidas que permiten a los clubes disminuir la carga de sus contribuciones fiscales, para Rafael Lima el tema donde más regulación debe existir por parte de la autoridad es en el tipo de contratación que ejercen los clubes de futbol.

“Se tiene que verificar la relación de los equipos con sus trabajadores y que no se utilice la figura de asimilado a salarios, porque ahí es donde se está yendo la mayor recaudación para la autoridad, porque se utilizan mucho para no registrar a sus trabajadores, jugadores ante el seguro social”, indica el abogado fiscalista.

Necaxa. El ayuntamiento de Aguascalientes subsidia el costo del operativo de seguridad de los juegos de Necaxa como local, ya que se hace responsable del salario de los elementos de la policía municipal que participan en el vigilancia de los encuentros. A cambio, el club paga un impuesto de 4.08 millones de pesos por impuestos anuales al municipio.

Tijuana. Xolos recurrió a la dación en pago para cumplir con 6.7 millones de pesos de impuestos por realizar eventos deportivos y llegó a un acuerdo con el gobierno del estado de Baja California para cumplir con su obligación fiscal a través de publicidad para el municipio y el estadio dentro del recinto y en actividades oficiales.

Pachuca. El club firmó un contrato con el municipio de Pachuca para pagar 50,000 pesos por partido por concepto de impuesto a eventos deportivos y de 100,000 en caso de ser un partido de alta categoría; es decir, cuando enfrente a América, Pumas, Cruz Azul y Guadalajara, así como los partidos de Liguilla.

A diferencia de otros clubes y plazas que deben pagar una tasa de entre 5 y 12% sobre la venta de boletos en los partidos, Pachuca también ha utilizado la figura de dación de pago de impuesto por la donación de balones, becas escolares en la Universidad del Futbol y boletos para el Museo del Futbol.

Santos Laguna. El equipo recibirá un descuento de 100% en los impuestos de predial, pavimento, espectáculos y diversiones públicas, expedición de licencias de anuncios espectaculares, refrendo de licencia de alcoholes y derechos de Protección Civil, así como descuento de 50% en el pago de derechos por concepto de pago de servicios de seguridad pública.

A cambio, el club aportará 100 boletos para juegos de Copa MX, 200 boletos para los juegos de Liga MX femenil y 50 entradas para los 17 juegos de la Liga MX de la temporada 2018-2019. También, ofrecerá 10 visitas guiadas de cortesía en las instalaciones para grupos vulnerables; también el club realizará actividades de voluntariado con jugadores del primer equipo e integrantes de fuerzas básicas; 10 cortesías en seis partidos locales en la zona para personas con discapacidad y tres clínicas de futbol y pláticas con jugadores de fuerzas básicas.

Tigres y Monterrey. Tigres y Rayados pagaron 8 y 3 millones de pesos en impuestos por espectáculos deportivos, aunque en un plazo de tres y dos años después al ejercicio correspondiente. Es decir, los clubes de Monterrey cumplieron con sus obligaciones fiscales después de dos años, a pesar de que la Auditoría estatal indica que 10% de impuestos a espectáculos deportivos en los municipios de Nuevo León se debe cubrir un día después del partido.