Prodecon establece la definición del concepto: Razón de negocios

En esta práctica fiscal indebida se puede observar que dichas pérdidas se generan sin tener una razón de negocios válida y carente de sustancia económica, pues al realizar una serie de reestructuraciones corporativas, se obtiene un beneficio de un concepto creado artificialmente, en perjuicio del fisco federal.

JORGE AYAX CABELLO HERNÁNDEZ

lunes, 01 de octubre de 2018

 Prodecon establece la  definición del concepto:  Razón de negocios

Desde el 1 de junio de 2018, se publicaron en el Diario Oficial de la Federación diversas modificaciones al Código Fiscal de la Federación, dentro de las cuales sobresale la adición del Artículo 69-B Bis, referente a la transferencia indebida de pérdidas fiscales, práctica indebida que algunas empresas han venido realizando en los últimos años.

En esta práctica fiscal indebida se puede observar que dichas pérdidas se generan sin tener una razón de negocios válida y carente de sustancia económica, pues al realizar una serie de reestructuraciones corporativas, se obtiene un beneficio de un concepto creado artificialmente, en perjuicio del fisco federal.

Dado lo anterior, la autoridad podrá presumir que se efectuó la transmisión indebida de las pérdidas fiscales, cuando del análisis de la información con que cuenta en su bases de datos, identifique que el contribuyente que tenga derecho a su disminución fue parte de una reestructuración, escisión o fusión de sociedades, o bien, de un cambio de accionistas y, como consecuencia de ello, dicho contribuyente deje de formar parte del grupo al que perteneció.

Por tal motivo, Prodecon se dio a la tarea de definir este concepto, para efectos de que la Autoridad fiscal lo considere al ejercer sus facultades de comprobación en los siguientes términos:

Razón de negocios.

Del dictamen legislativo del artículo 69-b bis del CFF se advierte que la autoridad no puede presumir una transmisión indebida de pérdidas fiscales si se demuestra aquélla. Este precepto contiene una presunción que admite prueba en contrario, y para tal efecto establece un procedimiento aclaratorio a partir de la notificación que por medio de buzón tributario la autoridad realice al contribuyente involucrado, quien contará con un plazo de veinte días para manifestar lo que a su derecho convenga y aportar la documentación e información pertinente.

Ahora bien, del dictamen legislativo que dio origen a la aprobación de la citada reforma en el Senado de la República, se advierte que el legislador expresamente señaló que lo que se buscaba era combatir una práctica fiscal indebida, pero sin entorpecer la sana actividad empresarial, lo que se cumplirá cuando el contribuyente acredite que tuvo una razón de negocios para realizar las operaciones de las que derivó la pérdida.

Por lo tanto, en opinión de Prodecon, si bien definir un concepto jurídico indeterminado como "razón de negocios” puede ser complejo y requerir una especial valoración, ello no puede traducirse en una incertidumbre para el contribuyente ni en una facultad discrecional y subjetiva para la autoridad.

En este sentido, si bien Prodecon reconoce que las implicaciones fiscales de las reestructuraciones corporativas pueden ser un factor determinante para su realización, en todo caso el o los contribuyentes que las lleven a cabo, pueden probar que más allá de esas implicaciones, las operaciones se llevaron a cabo por una "razón de negocios”, la cual se evidencia por la presencia significativa de la sustancia económica involucrada en las mismas. Es decir, que deben ponderarse las consecuencias no fiscales de las operaciones que buscó el contribuyente al llevar a cabo éstas.

Importante pues, esta definición para que tanto el contribuyente como la autoridad, normen su proceder.