Crisis de las cripto ya es peor que la de las empresas digitales en el 2000

En menos de un año, el valor de las principales criptomonedas ha caído severamente. El ejemplo más claro es el bitcoin, cuyo valor pasó de 20,000 dólares en diciembre de 2017 a 6,500 a mediados de septiembre de 2018.

El índice MVIS CryptoCompare Digital Assets 10 Index, que agrupa a las 10 principales criptomonedas, ha tenido una contracción de 80% en el periodo referido.

Así, la caída ahora más fuerte que la sufrida por el Nasdaq Composite en 1999-2000, durante la crisis de las Puntocom (Dotcom), pues, en su nivel más bajo, cayó 78%.

En cuanto a la crisis de 2008-2009, el Dow Jones cayó 83%, aproximadamente, entre su nivel más alto y el más bajo.

No obstante, los más entusiastas del bitcoin dicen que esta caída no desprestigia a la criptodivisa, pues, haciendo la analogía con la crisis de las empresas de internet, dicen que 20 años después hay negocios muy rentables en la red, situación que podría ser similar con las criptomonedas en el largo plazo.

Hace unos días el cofundador del Ethereum Vitalik Buterin, dijo que el entusiasmo explosivo por el bitcoin, ethereum y el blockchain en general, ha desaparecido.

“Ya no hay oportunidad para que se haga 1,000 más grande, ya no hay ningún espacio”.

La criptomoneda nace como un rumor en los foros más profundos y oscuros de Internet como moneda de cambio, llegando hoy día a cotizar en bolsa. Aquí es donde muchos inversores vieron una oportunidad dorada, puesto que se estaban realizando transacciones con una moneda sin ninguna clase de regulación gubernamental, y con la cual se podían intercambiar diferentes bienes y servicios.

La desbandada inversora, con el bitcoin y el ripple al frente, reduce a cerca de la mitad la capitalización de las principales criptomonedas desde sus recientes récords.

Un mes atrás, el 17 de diciembre, todas las alertas sobre un posible estallido de la burbuja del bitcoin y del resto de las criptomonedas se veían disipadas por los nuevos récords que pulverizaban sus precios. Sólo el bitcoin alcanzaba una capitalización superior a los 330.000 millones de dólares.

Su subida meteórica se frenó coincidiendo con el inicio de cotización de los futuros en los principales mercados de derivados de EEUU, y se ha visto reforzado con los mayores controles adoptados en dos mercados clave como China y Corea del Sur.

La toma de plusvalías registrada a finales de año 'moderó' al 1.300% la revalorización acumulada en 2017. A pesar de lo espectacular de estas cifras, se quedó lejos del 35000% que se anotó en el mismo periodo el ripple, la criptomoneda estrella de 2017. Otras divisas digitales como nem, ardor y stellar cerraron con subidas superiores a los cinco dígitos, mientras que dash, ehereum, golem, binance, litecoin y omisego batieron también al bitcoin.

El goteo bajista en el bitcoin iniciado el 17 de diciembre se ha extendido, con el paso de las semanas, al resto de las principales divisas digitales. Con los datos de ayer, sólo seis de ellas resisten con una capitalización superior a los 10.000 millones de dólares: bitecoin, ethereum, ripple, bitcoin cash, cardano y litecoin.

En el último mes, desde los récords del bitcoin, la capitalización de las seis mayores criptomonedas se ha reducido en 61.000 millones de dólares. El aumento en este periodo del valor del ethereum, del ripple y del cardano ha 'maquillado' los 125.000 millones de pérdidas que ha registrado el bitcoin.

Esta cifra se eleva a 320.000 millones de dólares, unos 260.000 millones de euros, si se suman las pérdidas sufridas por cada una de las seis principales divisas digitales desde que alcanzaran sus respectivos récords.

  1. Concentra las mayores pérdidas en términos de capitalización. Su valor se ha reducido en 125.000 millones de dólares desde los récords alcanzados hace un mes, hasta situarse por debajo de la barrera de los 200.000 millones. Su precio se ha desinflado desde entonces más de un 40%.
  2. Reforzado como alternativa al bitcoin en el tramo final de 2017 y en el arranque de 2018, ha ofrecido mayor resistencia a las caídas. A diferencia del bitcoin, logró ampliar su escalada en el inicio del nuevo año. El rally deparó nuevos récords el pasado 13 de enero, al romper el nivel de los 1.400 dólares. Su capitalización alcanzó los 136.000 millones de dólares. En apenas tres sesiones su precio bajó un 24% y su capitalización se ha reducido en 33.000 millones de dólares, hasta poner en peligro la barrera de los 100.000 millones.
  3. La criptomoneda estrella de 2017, fruto de una revalorización del 35000%, es la que ha sufrido un mayor desplome en la oleada de ventas que están registrando las divisas digitales. Logró ampliar su escalada hasta el pasado 4 de enero, cuando alcanzó los 3,79 dólares. Gracias a su espectacular boom, llegó a convertirse en la segunda mayor criptomoneda, por delante del ethereum, con una capitalización de 145.000 millones de dólares. Desde entonces las desinversiones han hundido su precio más de un 60%, y el ripple baja un escalón en el ránking de las divisas digitales al reducir su valor al entorno de los 52.000 millones de dólares. En dos semanas ha perdido 97.000 millones de dólares de capitalización.
  4. Bitcoin cash. Junto al litecoin, fue una de las primeras criptomonedas en seguir la estela bajista del bitcoin. Alcanzó sus récords el 20 de diciembre. Desde esta fecha su precio se ha desinflado más de un 50%, por debajo de los 2.000 dólares, y su capitalización ha bajado hasta los 32.000 millones de dólares, una cifra inferior en 39.000 millones al valor que registraba hace menos de un mes.
  5. Las ventas comenzaron a ganar la partida una vez iniciado ya 2018. El 4 de enero rozaba los 1,3 dólares, y su capitalización superaba los 34.000 millones de dólares. En menos de dos semanas su precio se ha reducido a la mitad, con la consiguiente pérdida de valor de 17.000 millones de dólares.
  6. Las primeras semanas de diciembre, antes del pinchazo del bitecoin, avivaron la fiebre por el litecoin, convertido en una de las criptomonedas más de moda por los inversores con un perfil más especulativo. Pero el repliegue del bitecoin se extendió dos días después al litecoin. Su precio se ha desinflado desde entonces un 45%, y su capitalización ha disminuido en 9.000 millones de dólares, hasta situarla al borde de los 11.000 millones.