El próximo jefe del SAT podría estar menos calificado para el puesto que los anteriores.

Los legisladores aprobaron una modificación a la Ley del SAT. Ahora ya no será necesario que el jefe del SAT haya ocupado cargos de alto nivel.

7 noviembre 2018. José Luis Álvarez

Durante los últimos meses se ha especulado mucho sobre quién podría estar a la cabeza del principal órgano recaudatorio del país, el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las dos candidatas más factibles hasta el momento son la contadora tabasqueña Rosalinda López Hernández y la abogada neoleonesa especializada en derecho fiscal, Margarita Ríos-Farjat.

El jefe del ejecutivo, que a partir del próximo 1 de diciembre será Andrés Manuel López Obrador (AMLO), tiene la facultad de nombrar al jefe del SAT. Sin embargo, esta decisión no está sujeta completamente al criterio del presidente de la república, pues deberá ser ratificada por el Senado de la república. Además, debe ajustarse a los criterios contenidos en el artículo 13 de la Ley del Servicio de Administración Tributaria, que desglosa los requisitos que deben cumplir los candidatos para poder ser jefes del SAT.

Los requisitos son cuatro:

Ser mexicano

Haber desempeñado cargos de alto nivel decisorio cuyo ejercicio requiera conocimientos y experiencia en materia fiscal y aduanera

No tener antecedentes penales

No desempeñar ningún otro cargo simultáneo en la función pública

El día de ayer, sin embargo, la cámara de senadores aprobó una reforma a la fracción II del artículo 13 de la Ley del SAT, por lo que ahora ya no será necesario que el jefe de la dependencia federal haya ocupado “cargos de alto nivel decisorio”. En su lugar, el jefe del SAT debe contar con título profesional, al menos diez años de antigüedad y contar con estudios en las áreas que son responsabilidad del SAT, tales como derecho, administración, economía, contaduría.

La iniciativa generó la oposición de los senadores de los partidos PAN, PRI y PRD. Los panistas Victor Fuentes y Minerva Hernández, por ejemplo, señalaron que la reforma se hizo con el propósito expreso de permitir que Rosalinda López pueda ser jefa del SAT. (cabe mencionar que AMLO dijo que la jefa del SAT sería de Nuevo León, mientras que Rosalinda es de Tabasco…).

La senadora del PRI Vanesa Rubio, ex subsecretaria de Hacienda, argumentó que eliminar el requisito de haber desempeñado cargos de alto nivel decisorio es poner entredicho el nivel profesional para ocupar el puesto.

Por su parte, los legisladores morenistas argumentaron que la reforma a la Ley del SAT tiene la finalidad de permitir que profesionistas ajenos a los grupos que tradicionalmente han regido al SAT tengan la oportunidad de dirigirlo.